Oración Franciscana

Oración Simple

La hermosa plegaria que resume de manera universal el anhelo franciscano de ser portadores de paz, perdón, consuelo y amor incondicional en el mundo.

ORACIÓN SIMPLE

Señor, hazme un instrumento de tu paz:
donde haya odio, siembre yo amor;
donde haya injuria, perdón;
donde haya duda, fe;
donde haya desesperación, esperanza;
donde haya sombras, luz;
donde haya tristeza, alegría.

¡Oh Divino Maestro!
Consígueme que no busque tanto
ser consolado, como consolar;
ser comprendido, como comprender;
ser amado, como amar.

Porque dando es como recibimos,
perdonando es como somos perdonados,
y muriendo es como resucitamos a la vida eterna.

Amén.

El Espíritu de la Plegaria

Aunque atribuida tradicionalmente al santo de Asís, la Oración Simple apareció impresa por primera vez en Francia en 1912 en una pequeña revista religiosa. Su difusión masiva ocurrió durante la Primera y Segunda Guerra Mundial como un clamor urgente por la paz y el fin de los conflictos bélicos.

Hoy en día, esta oración representa de manera perfecta el carisma de la minoridad y fraternidad franciscana. Nos invita a descentrarnos de nuestro propio ego para volcarnos en las necesidades del prójimo, convirtiéndonos en puentes de reconciliación en nuestras familias, comunidades y sociedad.