Orden de Frailes Menores (OFM)
La fraternidad universal fundada en 1209, cuya misión histórica de minoridad, pobreza y predicación de la paz ha iluminado a la Iglesia por más de ocho siglos.
Fundación e Ideal Primitivo
La **Orden de los Frailes Menores** (O.F.M.) nació hacia **1207-1208**, cuando San Francisco de Asís, tras despojarse de sus riquezas ante el obispo, comenzó a llevar una vida de rigurosa pobreza evangélica, oración solitaria y servicio fraterno a los leprosos. Pronto, atraídos por su estilo radical, se unieron a él varios compañeros de Asís y regiones aledañas.
En **1209**, Francisco redactó una breve y sencilla regla de vida (compuesta casi por entero de versículos del Santo Evangelio) y viajó a Roma junto a sus primeros once hermanos. El Papa **Inocencio III**, conmovido por la sinceridad y humildad del grupo (y tras un célebre sueño en el que vio a un pequeño fraile sosteniendo con sus hombros la Basílica de San Juan de Letrán que amenazaba caer), aprobó verbalmente su forma de vida y les autorizó a predicar la penitencia. La regla definitiva y jurídica, conocida como la *Regula Bullata*, fue aprobada formalmente en **1223** por el Papa Honorio III.
Reformas, Divisiones y la Unificación de 1897
A lo largo de los siglos, el crecimiento exponencial de la orden y la tensión constante entre la observancia literal de la pobreza absoluta querida por Francisco y las necesidades institucionales de organización, dieron origen a intensos debates y sucesivas divisiones teológicas e históricas:
- Espirituales y Observantes: Abogaban por mantener el rigor y la simplicidad material de los eremitorios primitivos sin aceptar privilegios ni posesiones.
- Conventuales: Aceptaban una forma de vida adaptada en grandes conventos y universidades, administrando bienes a través de síndicos pontificios.
- Capuchinos: Surgidos en el siglo XVI con el deseo de retornar al ideal eremítico, el silencio y la observancia estricta del hábito original con capucha puntiaguda y barba larga.
En **1897**, con el fin de unificar las numerosas ramas autónomas de la reforma observante (como los recoletos, alcantarinos y reformados), el Papa **León XIII** promulgó la bula Felicitate quadam. Esta reunió a todos estos grupos bajo una sola administración y nombre: la **Orden de Frailes Menores (OFM)**, estableciendo las tres ramas independientes de la Primera Orden que conocemos hoy: OFM (observantes), OFM Conv (conventuales) y OFM Cap (capuchinos).
El Carisma de la Minoridad en la Actualidad
El núcleo de la espiritualidad franciscana reside en la **minoridad**: el deseo de situarse entre "los menores" de la sociedad, no buscando el poder ni el privilegio, sino sirviendo con humildad. Esta actitud va acompañada de la **fraternidad universal** (reconociendo a todos los seres humanos, y a toda la creación, como hermanos y hermanas) y la paz activa (difundiendo el tradicional saludo franciscano *"Paz y Bien"*).
Actualmente, los frailes de la OFM continúan presentes en los cinco continentes. Se dedican al servicio pastoral en parroquias como la nuestra en Temuco, a misiones sociales, a la educación, a la custodia de los Santos Lugares en Jerusalén (Custodia de Tierra Santa) y a promover la justicia social y el cuidado de nuestra casa común (en sintonía con la encíclica Laudato si' del Papa Francisco).
Las Tres Órdenes
El carisma de Asís se ramificó en tres grandes órdenes para abarcar todos los estados de vida:
Primera Orden: Los Frailes Menores (OFM, OFM Conv, OFM Cap), consagrados al apostolado y la contemplación.
Segunda Orden: Las monjas de clausura contemplativa (Clarisas), fundadas por Santa Clara.
Tercera Orden (OFS): Laicos seglares y sacerdotes diocesanos que viven el espíritu franciscano en sus hogares, familias y trabajos diarios.
El Lema Franciscano
"¡PAZ Y BIEN!"
(Pax et Bonum)
Un saludo de reconciliación y bendición que desea paz en el corazón y todo bien espiritual y material a quien se encuentra en el camino.